Ser amigo de mi ex pareja

No es común entablar una relación amigable y duradera con la persona que anteriormente estuvimos vinculados sentimentalmente, pero tampoco es tan extraño

Cuando una relación sentimental no da para más, es preferible dejar las cosas por el lado amigable, evitando que ninguno de los dos sufra más de la cuenta. En ese sentido, la pareja debe llegar a un punto de madurez donde ambos entiendan las circunstancias y estén dispuestos a tratar de olvidar todo aquello que los perjudicó.

De alcanzar este punto de entendimiento, el siguiente paso incluirá el inicio de una amistad. Es imposible pensar que la relación comenzará desde cero, ya que ambas personas se conocen lo suficiente como para engañarse a sí mismos. Lo que respecta hacer en esta situación es evitar que la actitud o el comportamiento de la ex pareja influya en el nuestro, aprendiendo a convivir independientemente si alguno haya iniciado una nueva relación sentimental.

Cuando superemos la etapa de negación todo se hace más sencillo y tenemos la oportunidad de encontrar una forma correcta de establecer contacto con la persona que creímos amar. Aunque la mayoría de relaciones amorosas terminan en un conflicto irreparable, todos tenemos la chance de rescatar una verdadera amistad que se construyó con la trasparencia y honestidad de dos personas que se siguen queriendo.

Ser amigo de mi ex pareja

Evidentemente esta decisión no puede ser unilateral, por lo que dependemos de la disponibilidad de la otra persona, quien debe mostrarse interesada en comprender la relación de ambos desde otra perspectiva.