De la amistad al amor

Estamos acostumbrados a escuchar testimonios de parejas que reconocen haber iniciado una relación de amistad antes del noviazgo. ¿Es tu caso?

De todas las formas habidas de amar, aquella que va creciendo de a pocos es indudablemente uno de los sentimientos más grandes que podemos expresar.

Cuando el amor nace de una linda relación de amistad desinteresada, es más probable que lo que sientas sea sincero. Hay algo más grande detrás de la convivencia entre amigos, un cariño especial y de confianza que es recíproco entre los dos.

En muchas situaciones, las relaciones interpersonales entre los amigos establecen ciertos parámetros sociales que solemos cumplir sin inmiscuir ningún sentimiento de por medio. Sin embargo, también están aquellas relaciones que sacan a florecer nuestra autenticidad, provocando que cada encuentro sea más intenso y espontáneo.

Por lo general, es difícil que dos amigos se den cuenta que están enamorados. Primero deben pasar por un proceso de convivencia, adaptación y asimilación, hasta que finalmente se autodescubren entre ellos mismos y reconocen su amor. No hay manera para describir lo que esta revelación significa, especialmente cuando dejamos ceder al sentimiento y admitimos que la compañía de esa persona tan especial nos llena de alegría.

De la amistad al amor

Después de varias salidas y encuentros, hay un momento en que esa amistad se convierte en amor, una experiencia completamente diferente a la mayoría de relaciones que se inician por una atracción física. En esta oportunidad, nos enamoramos de alguien que ya conocemos y ha sido amigo o amiga nuestra.